El futuro está oculto detrás de los hombres que lo crean.
No se nace joven, hay que adquirir la juventud. Y sin un ideal, no se logra.
Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.
El tiempo descubre la verdad.
Te llaman porvenir porque nunca vienes.
En la tardanza, dicen, suele estar el peligro.
Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.
Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Sin el tiempo, esa invención de Satanás, el mundo perdería la angustia de la espera y el consuelo de la esperanza.
Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo.
A siete años de un suceso, el suceso ya es otro.
Marzo ventoso y abril lluvioso hacen a mayo florido y hermoso
Después de todo, mañana es otro día.
Pierde una hora por la mañana y la estarás buscando todo el día.
Quienes compartieron nuestra niñez, nunca parecen crecer.
El pasado es una colección interminable de horrores que solo merece el más completo olvido; el futuro, una incógnita poco confiable que hay que asegurar; el presente, el campo de batalla donde hay que garantizar la vejez.
El mejor recurso de nuestros días para ahorrar en mano de obra es 'mañana'.
Nunca hubo un momento en que no hubiera tiempo.
Es injusto que una generación quede comprometida por la anterior. Hay que encontrar una forma de proteger a las futuras de la avaricia o incapacidad de las presentes.
Ayer es solo un recuerdo; mañana nunca es lo que se supone que es.
Nada nos envejece tanto como la muerte de aquellos que conocimos en la infancia.
La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.
Hay personas que no saben perder su tiempo solas y se convierten en el flagelo de las personas que trabajan.
El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños.
Agosto, frío en rostro.
La juventud es la edad de los sacrificios desinteresados, de la ausencia de egoísmo, de los excesos superfluos.
Muchas personas no cumplen los ochenta porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta.
Las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado. Las palabras del próximo año esperan otra voz.