No es el tiempo lo que se os da, sino el instante. Con un instante dado, nos corresponde hacer el tiempo.
El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences de recordar o lo que pretendes recordar.
La juventud tiene el genio vivo y el juicio débil.
Por muy lentamente que parezcan pasar las horas, parecerán cortas si piensas que nunca volverán a pasar.
La vejez no mejora el corazón: lo endurece.
Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos.
Mañana es solo un adverbio de tiempo.
No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Eso no retrasa tu carrera, sino que la dirige; quien olvida su punto de partida, fácilmente pierde la meta.
Lo que en la juventud se aprende, dura toda la vida.
Aquí no pasa nada, salvo el tiempo.
Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quienes confiar y viejos autores para leer.
El tiempo es tan valioso como el dinero.
A diferencia de la vejez, que siempre está de más, lo característico de la juventud es que siempre está de moda.
Hay que perder la mitad del tiempo para poder aprovechar la otra mitad.
Es mejor ser viejo por menos tiempo que envejecer antes de tiempo.
La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizás hubo momentos más bellos, pero este es el nuestro.
Cada momento es de oro para quienes saben valorarlo.
Tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes.
Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás.
El pasado siempre está presente.
El tiempo es la materia de la que he sido creado.
Todas las personas mayores fueron niños en algún momento, aunque pocas lo recuerdan.
El pasado y el porvenir, esas dos mitades de la vida, una de las cuales dice jamás, y la otra siempre.
La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno es joven.
Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara.
No hay tiempo que no se acabe ni tiento que no se corte.
El futuro vendrá de un largo dolor y un largo silencio.
El tiempo es el ángel del hombre.