Siempre hay algo en nosotros que no madura con la edad.
Cuanto más se envejece, más se parece la tarta de cumpleaños a un desfile de antorchas.
La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven.
No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague.
Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.
Muy pronto en la vida es demasiado tarde.
El proyecto es el borrador del futuro. A veces, el futuro necesita cientos de borradores.
Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida y le faltan al respeto a sus maestros.
Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.
Abril, aguas mil.
Cuando pensamos que el día de mañana nunca llegará, ya se ha convertido en el ayer.
Cuando llega el tiempo en que se podría, ha pasado el tiempo en que se pudo.
La vida en el tiempo se vive, tu eternidad es ahora, porque luego no habrá tiempo para nada.
La juventud anuncia al hombre como la mañana al día.
Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora.
Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso disfrutan del presente, cosa que rara vez nos sucede a nosotros.
Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad.
El día precedente enseña el día que sigue.
El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio.
Cada hora hiere, la última acaba con nosotros.
El presente sólo se forma a partir del pasado, y lo que se encuentra en el efecto ya estaba en la causa.
Es a veces un paraíso perdido, pero otras, es un infierno de mierda.
El presente es la suma total viviente del pasado.
El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.
El tiempo es el mejor antologista, o el único, tal vez.
El tiempo no es oro; el oro no vale nada, el tiempo es vida.
La noche es la mitad de la vida y la mejor mitad.
Protégeme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños.