Añorar el pasado es correr tras el viento.
La mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella.
El futuro no será dominado por aquellos que están atrapados en el pasado.
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado.
La juventud es un disparate; la madurez, una lucha; la vejez, un remordimiento.
Enhorabuena porque habéis dado un ciudadano a la patria; pero advierte que es con la condición de que, con vuestra educación, le hagáis útil a la república, en la guerra y en la paz.
La antigüedad del tiempo es la juventud del mundo.
En la boca del viejo todo lo bueno fue, y todo lo malo es.
No es necesario destruir el pasado, se ha ido; en cualquier momento, puede volver a aparecer, parecer ser y ser presente.
Nunca encontrarás tiempo para nada. Debes crearlo.
Nunca puedes planear el futuro a través del pasado.
Es preciso considerar el pasado con respeto y el presente con desconfianza si se pretende asegurar el porvenir.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.