Los perros sólo ladran a quienes no conocen.
Todo lo racional es real; y todo lo real es racional.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Es necesario que haya uno o varios principios y, en caso de existir uno solo, que éste sea inmóvil e inmutable.
El hombre ha nacido para luchar, y es como se le define mejor diciendo que es un guerrero nato y que su vida desde el principio hasta el fin no es sino una batalla.
No existe el hombre que haya podido descubrir el medio de dar un consejo de amigo a una mujer, ni siquiera a la suya.
Todo cambia, nada es.
Lo importante no es llegar, sino ir.
El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.
Sufrir sin quejarse es la única lección que debemos aprender en esta vida.
El que se ahoga no repara en lo que agarra.
La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.
Hay velas que iluminan todo, menos su propio candelabro.
El aconsejar es un oficio tan común que muchos lo usan y pocos saben hacerlo bien.
Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.
Vigilando, laborando y meditando, todas las cosas prosperan.
Las ganancias mal logradas reportan pérdidas.
¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte? Pues bien, imita a la piedra y no oigas las injurias que te dirijan tus enemigos.
Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar.
Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.
Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar.
El narcisismo de las pequeñas diferencias es la obsesión por diferenciarse de aquello que resulta más familiar y parecido.
¡Arriba, haragán! ¡No desperdicies la vida! Ya dormirás bastante en la sepultura.
A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino que los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro.
Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás.
Muchos de ellos, por complacer a tiranos, por un puñado de monedas, o por cohecho o soborno están traicionando y derramando la sangre de sus hermanos.
Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes.
Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios.
El ruiseñor se niega anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría.
Las personas cambian y generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás.