Soy lo que desconozco que soy. Soy todo lo que no sé.
El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar.
Es intentando lo imposible como se realiza lo posible.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Si el partido principal, sea el pueblo, el ejército o la nobleza, que os parece más útil y más conveniente para la conservación de vuestra dignidad está corrompido, debéis seguirle el humor y disculparlo. En tal caso, la honradez y la virtud son perniciosas.
La discriminación contra los negros está presente en cada momento de sus vidas para recordarles que la inferioridad es una mentira que solo acepta como verdadera la sociedad que los domina.
Lo único que quiero para mi entierro es no ser enterrado vivo.
La patria es espíritu. Esto significa que el ser de la patria se basa en un valor o en una acumulación de valores, con los que se une a los hijos de un territorio en el suelo que habitan.
El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, siempre utiliza heraldos humildes.
De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras.