En la utopía de ayer se incubó la realidad de hoy, y en la utopía de mañana surgirán nuevas realidades.
Es curioso lo lejos que parece una desgracia cuando no nos afecta personalmente.
Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte.
Oír es precioso para el que escucha.
El favor no consiste en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
El desengaño camina sonriendo detrás del entusiasmo.
Un hombre de estado debe tener el corazón en la cabeza.
El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el único gracias al cual tenemos conciencia de existir.
Algunas cosas se vuelven tan nuestras que las olvidamos.
Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al príncipe el derecho de juzgarnos, iluminarnos, etc.
El único misterio del universo es que exista un misterio del universo.
Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.
El más elevado tipo de hombre es el que actúa antes de hablar, y practica lo que profesa.
Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia.
El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.
Escucha el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo, escucha el consejo de quien mucho te ama.
No hay nada tan común como el deseo de ser elogiado.
No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder.
La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida.
Lo arbitrario no sólo es funesto cuando se emplea para el crimen. Cuando se usa contra el crimen, también es peligroso.
Quien no haya sufrido lo que yo, que no me dé consejos.
Actuar sin pensar es como disparar sin apuntar.
Considera las contrariedades como un ejercicio.
Un perro hambriento sólo tiene fe en la carne.
Los hombres creen buscar sinceramente el reposo, y en realidad no buscan sino agitación.
Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.
Un comité es un grupo de personas carentes de preparación, nombradas por otras carentes de disposición, para hacer algo carente de utilidad.
La insurrección es el acceso de furia de la verdad. A veces insurrección es resurrección.
El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.