Morir mañana es tan bueno como morir cualquier otro día.
Más traiciones se cometen por debilidad que por un propósito firme de hacer traición.
Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.
La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo.
El hablar que no termina en acción, es mejor suprimirlo.
La clave del éxito es conocer el valor de las cosas.
El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad.
Nunca olvido una cara, pero con la suya voy a hacer una excepción.
A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar.
Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron.
El infortunio también es necesario para descubrir ciertas minas misteriosas ocultas en la inteligencia humana.
Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible.
Si el vaso no está limpio, lo que en él derrames se corromperá.
Ahora que estás lejos de mí, no sabes cuánto te extraño!!
Entristécete no porque los hombres no te conozcan, sino porque tú no conoces a los hombres.
Es mejor quemarse que apagarse lentamente.
El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.
Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir.
Prefiero ser el primero en una aldea que el segundo en Roma.
A solas soy alguien. En la calle nadie.
El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve.
Compra lo necesario, no lo conveniente.
El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.
Ante las injusticias y adversidades de la vida... ¡calma!.
La curiosidad de conocer las cosas ha sido entregada a los hombres como un castigo.
Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda.
Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.