El ideal está en ti; el obstáculo para su cumplimiento también.
¿Por qué ha sido instituido el gobierno? Porque las pasiones de los hombres no se ajustan a los dictados de la razón y la justicia sin una fuerza coercitiva.
Un pueblo sin tradición es un pueblo sin porvenir.
En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
Las leyes son semejantes a las telas de araña; detienen a lo débil y ligero y son deshechas por lo fuerte y poderoso.
La tarea del educador moderno no es podar las selvas, sino regar los desiertos.
La primera máxima de todo ciudadano debe ser obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y alejadas del exceso.
Realmente, sólo los padres dominan el arte de educar mal a los hijos.
Nos batimos más por nuestros intereses que por nuestros derechos.
El día que el hombre se diese cuenta de sus profundas equivocaciones, habría terminado el progreso de la ciencia.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía.
El deporte no forja el carácter, lo pone de manifiesto.
La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.
Salvar la civilización es salvar la vida de un pueblo.
Los funcionarios son los empleados que el ciudadano paga para ser la víctima de su insolente vejación.
No olvidemos nunca que el terrorismo es, en el fondo, en su naturaleza maligna, una guerra psicológica.
La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
En ningún momento he dudado que las mujeres son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres.
Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los encargados de aplicarla.
Quizá me estaba dando cuenta de lo que significaba el mundo laboral: hacer cosas sin tener el deseo de hacerlas.
Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.
No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma.
Sólo existen tres deportes: el toreo, las carreras de coches y el montañismo. El resto son simples juegos.
Ninguna religión vale una sola gota de sangre.
La política saca a flote lo peor del ser humano.
Los medios impuros desembocan en fines impuros.
Los terroristas intentan modificar nuestro comportamiento provocando miedo, incertidumbre y división en la sociedad.
El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes.
Comenzó por gobernar su casa, lo cual, para la mayoría de los hombres, no es menos arduo que gobernar una provincia.