Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.
Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.
Aquel que no usa su moralidad sino como si fuera su mejor ropa, estaría mejor desnudo.
Conozco a alguien que tiene más espíritu que Napoleón, que Voltaire, que todos los ministros presentes y futuros: la opinión pública.
Charles-Maurice Talleyrand Périgord
La libertad política es la condición previa para el desarrollo económico y el cambio social.
La revolución feminista ha convertido a la mujer en ese tipo de hombre que a mí me entristecía cuando era joven, ese que tenía que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño de su destino. Ahí es donde terminó su revolución, su asalto al poder.
El verdadero instrumento del progreso radica en el factor moral.
Las malas leyes siempre encontrarán apoyo y contribuirán a formar hombres peores que ellas, encargados de ejecutarlas.
En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca.
Las mujeres lo negarán o lo aceptarán, pero lo que siempre quieren es que se lo pidamos.
El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.
Dicen que el hábito es una segunda naturaleza. Quien sabe, empero, si la naturaleza no es primero un hábito.
El gobierno no descansa en la fuerza, el gobierno es la fuerza; descansa en el consentimiento, o en una concepción de la justicia.
Siempre la ética estará en crisis, porque si no está en crisis es que somos demasiado autocomplacientes y pensamos que ya se han realizado todos los ideales, lo cual sería lo más negativo que nos podría ocurrir.
La parte más importante de la educación del hombre es aquella que él mismo se da.
Estamos rodeados de artilugios destinados a ahorrar trabajo y, sin embargo, disponemos de muy escaso ocio auténtico.
Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan.
La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.
Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.
Charles-Maurice Talleyrand Périgord
La política depende de los políticos como el tiempo depende de los astrónomos.
La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.
Solo los tontos han logrado avances en el mundo, porque los inteligentes se han adaptado a lo que había sin necesidad de inventar.
A menudo me sorprende que la historia sea tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.
No hay educación si no hay verdad que transmitir, si todo es más o menos verdad, si cada uno tiene su verdad igualmente respetable, y no se puede decidir racionalmente entre tanta diversidad.
En lo que respecta a grandes sumas, lo más recomendable es no confiar en nadie.
Las sociedades deben juzgarse por su capacidad para hacer felices a las personas.
El dinero no puede hacernos felices, pero es lo único que nos compensa por no serlo.
Un hombre inútil es gravoso al Estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se obtiene.
Es imposible educar a los niños en masa; la escuela no puede sustituir la educación individual.
Lo que hace que la mayoría de las mujeres sean tan poco sensibles a la amistad es que la encuentran insípida después de haber probado el gusto del amor.