La hermosura es una tiranía de corta duración.
Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es solo para nosotros mismos, sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos.
El deseo de parecer listo impide llegar a serlo.
Durante mucho tiempo ha sido mi axioma que las pequeñas cosas son infinitamente lo más importante.
Al bien hacer jamás le falta premio.
Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así, la poesía no habrá cantado en vano.
El oro puede hacer mucho, pero la belleza aún más.
La persona que pierde su intimidad lo pierde todo.
Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más oscuro si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente.
Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.
Si quieres trabajadores creativos, dales suficiente tiempo para jugar.
Millones de personas vieron caer una manzana, pero Newton fue el único que preguntó por qué.
La ironía es una tristeza que no puede llorar y sonríe.
Los hombres grandes son sencillos, los mediocres ampulosos.
Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.
Hablar con mucha cortesía a veces conquista y otras empalaga.
¿Quién se atreverá a poner límites al ingenio de los hombres?
El hombre honrado es el que mide un derecho por su deber.
El que quiere arañar la luna, se arañará el corazón.
Sé firme como una torre, cuya cúspide no se doblega jamás al embate de los tiempos.
La insignificancia es siempre una garantía de seguridad.
La economía como esencia de la vida es una enfermedad mortal, porque un crecimiento infinito no armoniza con un mundo finito.
Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez.
Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar.
Que procedas del cielo o del infierno, ¿qué importa, oh, belleza! ¡Monstruo enorme, horroroso, ingenuo! Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta a un infinito que amo y jamás he conocido.
Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
Honestidad: la mejor de todas las artes perdidas.
El querer lo es todo en la vida. Si quieres ser feliz, lo serás. Es la voluntad la que transporta las montañas.
No te creas salvado sólo por tu bondad.