La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.
El estilo es el ropaje del pensamiento; y un pensamiento bien vestido, como un hombre bien vestido, se presenta mejor.
Me convencí de que dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha.
Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, por un instante, en el paraíso.
La grandeza de una persona se puede manifestar en los grandes momentos, pero se forja en los instantes cotidianos.
Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes.
El genio es el arte infinito de trabajar con paciencia.
Aunque el Vaticano sostenga que la castidad es el valor supremo, en cualquier caso, me parece la mayor aberración sexual.
La rebeldía es la virtud original del hombre.
Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad.
Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.
Una voz fuerte no puede competir con una voz clara, aunque ésta sea un simple murmullo.
Hay momentos en que la audacia es prudencia.
El carácter es la fuerza sorda y constante de la voluntad.
Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación.
La sabiduría viene de escuchar; de hablar, el arrepentimiento.
Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.
Pocos sospechan al percibir la primera fisura en una pieza de porcelana que esa delgada línea basta para hacerla estallar.
Los genios son peligrosos para los talentos jóvenes, pues no hacen más que reproducirlos creyendo reproducirse a sí mismo.
Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de todas las ciencias.
La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones.
La fuerza del carácter con frecuencia no es más que debilidad de sentimientos.
Me he preguntado sobre cómo descubrimos la belleza que reside en el interior de la gente, y las extrañas maneras que el mundo tiene para hacer que esta belleza salga al exterior.
Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.
Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Intenta comprender, no eres un personaje de tragedia.
¿Que importa que el gato sea blanco o negro con tal de que cace ratones?.