La ropa sucia se debe lavar en casa.
Sólo una persona inepta rinde siempre al máximo de sus posibilidades.
No hay cosa por fácil que sea, que no la haga difícil la mala gana.
No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera.
El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido.
Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.
Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio.
La ambición es un vicio, pero puede ser madre de la virtud.
Mientras admiramos y exaltamos las facultades de la inteligencia humana, nos olvidamos de buscar sus verdaderos colaboradores.
No sabe más el que más cosas sabe, sino el que sabe las que más importan.
No hay una edad para empezar a ser galante ni para dejar de serlo.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo.
El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.
Ser original es, en cierto modo, poner de manifiesto la mediocridad de los demás.
Creo que un héroe es quien entiende la responsabilidad que conlleva su libertad.
La primera obligación de la inteligencia es desconfiar de ella misma.
No hables mal del puente hasta haber cruzado el río.
La inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer.
El instinto dicta el deber y la inteligencia da pretextos para eludirlo.
Un sentimental es un hombre que ve un absurdo valor en todo, y no conoce el precio fijo de nada.
El hombre superior piensa siempre en la virtud; el hombre vulgar piensa en la comodidad.
El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.
El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.
La virtud tiene en sí todas las cosas; y a quien no la tiene le faltan todas.
La imaginación sirve para viajar y cuesta menos.
Nunca hay que confundir el conocimiento con la sabiduría. El primero nos ayuda a ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
La belleza es una gran recomendación en el comercio humano, y no hay nadie que sea tan bárbaro o tan grosero que no se sienta herido por su dulzura.
La mejor fuente de información son las personas que han prometido no contárselo a otros.