Desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo.
Por lo menos una vez al año, todo el mundo es un genio.
Cuanto más se acerca uno a los grandes hombres, más se da cuenta de que son hombres.
La individualidad es apenas una ficción breve dentro de una especie social.
El carácter es como el acróstico o la estrofa alejandrina: puede leerse desde el principio, desde el final o en cruz: siempre dice lo mismo.
Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje.
La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos.
Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.
La constancia es el complemento indispensable de todas las demás virtudes humanas.
El juicio, la valoración, la pretensión, no son experiencias vacías que la conciencia tiene, sino experiencias compuestas de una corriente intencional.
La única técnica que merece la pena dominar es la que uno mismo inventa.
La gota horada la roca, no por su fuerza sino por su constancia.
Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
La abeja y la avispa liban las mismas flores; pero no logran la misma miel.
Verdaderamente, el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de éstos.
Hay gentes tan llenas de sentido común, que no les queda ni el más pequeño rincón para el sentido propio.
El sabio consigue más ventajas por sus enemigos que el necio por sus amigos.
Mis amigos me dicen que soy muy agresivo, pero me lo dicen a gritos.
La conciencia vale por mil testigos.
Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten.
Hay dos maneras de difundir la luz... ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja.
Hay grandes hombres que hacen que todos los demás se sientan pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.
Hay algunos obsesos de prudencia, que a fuerza de querer evitar todos los pequeños errores, hacen de su vida entera un solo error.
La franqueza en las mujeres, es casi siempre una inconsecuencia.
Utiliza en la vida los talentos que poseas: el bosque estaría muy silencioso si sólo cantasen los pájaros que mejor cantan.
Valiente es aquel que no toma nota de su miedo.
Las coherencias tontas son la obsesión de las mentes ruines.
A camino largo, paso corto.
La sabiduría es una tranquilidad del alma que por nada puede ser turbada y que ningún deseo inflama.