En asuntos de vital importancia, el estilo, y no la sinceridad, es lo verdaderamente importante.
Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
Los cocodrilos lloran cuando devoran a sus víctimas. He ahí su sabiduría.
Mi conciencia pesa más para mí que la opinión de todo el mundo.
Cuando conozco a alguien, no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
El hombre que nada teme es tan fuerte como el que es temido por todos.
Es difícil juzgar la belleza: la belleza es un enigma.
El mundo no ha cambiado por la política, sino por la tecnología.
El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.
La ambición es como un torrente: nunca mira hacia atrás.
La perfección se alcanza al final, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.
Útil es todo lo que nos da felicidad.
Nada es más útil al hombre que aquellas artes que no tienen ninguna utilidad.
El hombre que se muestre solícito y cortés con un extranjero demuestra que es ciudadano del mundo.
La sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite ni se estreche.
La experiencia es algo maravilloso, nos permite reconocer un error cada vez que lo volvemos a cometer.
¿De que sirve el ingenio cuando no nos divierte? No hay nada más fatigoso que un ingenio triste.
La honradez reconocida es el más seguro de los juramentos.
Elegancia es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos.
La sangre sirve sólo para lavar las manos de la ambición.
Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.
Sé virtuoso y te tendrán por excéntrico.
A los puros todas las cosas les parecen puras.
Nuestra imaginación nos engrandece tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad.
No hay cosa que cause más daño a una nación que la gente astuta que pasa por inteligente.
Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.
Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.
Los hombres se distinguen menos por sus cualidades naturales que por la cultura que ellos mismos adquieren. Los únicos que no cambian son los sabios de primer orden y los completamente idiotas.
En las cortesías, antes se debe pecar por exceso que por defecto.