A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.
Estoy solo y no hay nadie en el espejo.
Los hombres son pervertidos no tanto por la riqueza como por el afán de riqueza.
La práctica debería ser producto de la reflexión, no al contrario.
El respeto mutuo implica la discreción y la reserva, incluso en la ternura, y el cuidado de salvaguardar la mayor parte posible de la libertad de aquellos con quienes se convive.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
La adulación es una moneda que empobrece al que la recibe.
¡Que enmudezcan nuestras lenguas y empiecen a hablar las manos!
Humano es errar; pero sólo los estúpidos perseveran en el error.
Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.
Cuando alguien te lame las suelas de los zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte.
De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error.
La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte.
Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
La recompensa de una buena acción está en haberla hecho.
Cuando se es ensalzado por el enemigo, es que se ha hecho algo mal.
Aquellos que padecen una indigestión o una borrachera no saben lo que es comer ni lo que es beber.
Cuando ves lo que somos y lo que representa la vida, sólo el silencio es grande; todo lo demás es debilidad.
Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.
Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes.
Ruin arquitecto es la soberbia; pone los cimientos en lo alto y las tejas en los cimientos.
Si eliges entre el menor de dos males, al final del día, sigues teniendo mal.
El mundo recompensa antes las apariencias de mérito que al mérito mismo.
La soberbia es el vicio más frecuentemente castigado, y, sin embargo, el más difícil de curar.
Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.
El sufrimiento más intolerable es el que produce la prolongación del placer más intenso.
Los que se pasan la vida haciendo revoluciones a medias no hacen más que cavarse una tumba.