Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista.
Quien quita la ocasión, quita el pecado.
Las causas están ocultas. Los efectos son visibles para todos.
La salud es un estado transitorio entre dos épocas de enfermedad y que, además, no presagia nada bueno.
Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.
Si no sabes donde vas, acabarás en otra parte.
El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.
Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.
La soledad es a veces la mejor compañía, y un corto retiro trae un dulce retorno.
Que no hay, para olvidar amor, remedio,como otro nuevo amor, o tierra en medio.
Yo sé que la muerte no resuelve nada, que todos los problemas hay que resolverlos de pie.
No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.
Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros.
Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa.
Detrás de cada gran fortuna hay un delito.
Encuéntrate y sé tú mismo; recuerda que no hay nadie como tú.
El éxito es sólo la mitad de bonito cuando no hay nadie que nos envidie.
El llanto es a veces el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras.
Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.
Los que dejan al rey errar a sabiendas, merecen pena como traidores.
Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia.
El diplomático es una persona que primero piensa dos veces y finalmente no dice nada.
Si la fama sólo llega después de la muerte, no tengo prisa en conseguirla.
Donde la igualdad no se discute, allí también hay subordinación.
Nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.
Es más fácil dar consejos que sufrir con fortaleza la adversidad.
Hay que tener cuidado con un agua silenciosa, un perro silencioso y un enemigo silencioso.
Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.
Lo que ha de suceder, sucederá.
Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece.