Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio.
Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.
Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores.
Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.
Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.
Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo.
La dignidad del hombre requiere que obre según su libre elección, sin ninguna coacción externa.
Creo en la vida eterna en este mundo, hay momentos en que el tiempo se detiene de repente para dar lugar a la eternidad.
La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.
La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura.
Tener con quien llorar aminora el llanto de muchos.
Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.
El requisito del éxito es la prontitud en las decisiones.
No hay secretos para el éxito. Éste se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.
Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.
La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.
Con ciertas personas vale más ser traicionado que desconfiar.
No le des nunca consejos al que te pida dinero.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmalao.
El hombre más lento, que no pierde de vista el fin, va siempre más veloz que el que va sin perseguir un objetivo fijo.
Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.
Nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos.
Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cuál es.
El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.