Nadie puede censurar o condenar a otro, porque nadie conoce perfectamente al otro.
Ayudar a quien lo necesita no solo es parte del deber, sino también de la felicidad.
Los que pueden actuar, y los que no pueden y sufren por ello, escriben.
No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, aspira, siempre busca la grandeza.
Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.
No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria.
La salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida.
Bernard Le Bouvier de Fontenelle
Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores.
El objeto de toda discusión no debe ser el triunfo, sino el progreso.
Sólo juzga bien quien sopesa y compara, y cuando pronuncia su sentencia más dura nunca abandona la caridad.
Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.
La suerte es una flecha lanzada que hace blanco en el que menos la espera.
Quédate siempre detrás del hombre que dispara y delante del hombre que está cagando. Así estás a salvo de las balas y de la mierda.
Es preciso elevarse con las alas del entusiasmo. Si se razona, no se volará jamás.
La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.
Tenemos dos fuerzas que nos ayudan a vivir: el olvido y la esperanza.
Si las preocupaciones íntimas de cada uno se leyeran escritas en su frente, ¡cuántos que causan envidia nos moverían a lástima!
El misterio es la cosa más hermosa que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos.
Si discutes mucho para probar tu sabiduría, pronto demostrarás tu ignorancia.
El éxito es aprender a pasar de fracaso en fracaso sin desesperarse.
Abandonar puede tener justificación; abandonarse, nunca.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.
Aquella teoría que no tiene aplicación práctica en la vida es una acrobacia del pensamiento.
Si consigo ver más lejos es porque he conseguido apoyarme en los hombros de gigantes.
La suerte favorece sólo a la mente preparada.
Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir hasta dónde se puede llegar.
El hombre que quiere contemplar frente a frente la gloria de Dios en la tierra, debe contemplar esta gloria en la soledad.
Algunos pensamos que lo que nos hace más fuertes es aguantar, pero otras veces es dejarlo estar.
Si quieres hacer algo en la vida, no creas en la palabra imposible. Nada hay imposible para una voluntad enérgica.
No olvidemos jamás que lo bueno no se alcanza nunca sino por medio de lo mejor.