Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra.
Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.
El consejo dado a un necio es como perlas arrojadas al muladar.
Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas.
Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.
Huye de los elogios pero trata de merecerlos.
El problema con la mayoría de nosotros es que preferimos ser arruinados por los elogios que salvados por las críticas.
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.
Es raro, muy raro, que nadie caiga en el abismo del desengaño sin haberse acercado voluntariamente a la orilla.
A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud.
A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.
Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Tratar de olvidar a alguien es querer recordarlo para siempre.
Debemos buscar a alguien con quien comer y beber antes de buscar algo que comer y beber, pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo.
Cuando el error se hace colectivo adquiere la fuerza de una verdad.
De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.
Cuanto más alto coloque el hombre su meta, tanto más crecerá.
Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes.
El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.
No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso.
En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender,hasta su nivel de incompetencia.
¿Quieres dejar de pertenecer al número de los esclavos? Rompe tus cadenas y desecha de ti todo temor y todo despecho.
El sufrimiento depende no tanto de lo que se padece cuanto de nuestra imaginación, que aumenta nuestros males.
Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado.
El primer efecto del amor es inspirar un gran respeto; se siente veneración por quien se ama.
Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.