En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.
Cuando gozamos de salud, fácilmente damos buenos consejos a los enfermos.
Una de las ventajas de las buenas acciones es la de elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores.
Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.
El éxito no se logra solo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización.
El motivo no siempre existe para ser alcanzado, sino para servir de punto de mira.
El respeto a la vida es fundamento de cualquier otro derecho, incluidos los de la libertad.
No te molestes en ser mejor que tus contemporáneos o tus predecesores, intenta ser mejor que tú mismo.
Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
Nunca llega a ser coronado por la inmortalidad quien teme ir adonde le conducen voces desconocidas.
Es un error creer que uno está rodeado de tontos, aunque sea verdad.
El secreto del hombre interesante es que él mismo se interesa por todos.
Cuando las deudas no se pagan porque no se puede, lo mejor es no hablar de ellas y olvidarse de ellas.
Para el hombre honrado las deudas son una amarga esclavitud.
El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.
Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio.
Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.
Para lograr el éxito, mantén un aspecto bronceado, vive en un edificio elegante, aunque sea en el sótano, déjate ver en los restaurantes de moda, aunque sólo tomes una copa, y si pides prestado, pide mucho.
Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.
La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.
El éxito consiste en vencer el temor al fracaso.
Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres.
El 28 de diciembre nos recuerda lo que somos durante los otros 364 días del año.
La buena educación consiste en esconder lo bueno que pensamos de nosotros y lo malo que pensamos de los demás.
El azar es el seudónimo de Dios cuando no quiere firmar.
Los sufrimientos son como nubes pasajeras: que de lejos nos parecen negras y de cerca apenas son grises.