La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos.
Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.
Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.
La gloria de los grandes hombres debe medirse siempre por los medios que han empleado para adquirirla.
El secreto del éxito en la vida de un hombre está en prepararse para aprovechar la ocasión cuando se presente.
Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas.
Me encuentro solitario cuando busco una mano y sólo encuentro puños.
Conviene matar el error, pero salvar a los que van errados.
Es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación reglada.
El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad.
Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar mucho tiempo.
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad.
Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.
Cuando las circunstancias cambian, yo cambio de opinión. ¿Usted que hace?
A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.
La mayoría de nuestras equivocaciones en la vida nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Te conocerás a ti mismo en cuanto empieces a descubrir en ti defectos que los demás no te han descubierto.
Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.
Siempre se ha creído que existe algo llamado destino, pero también se ha creído que hay otra cosa llamada albedrío. Lo que define al hombre es el equilibrio entre esa contradicción.
El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con la palabras mayores.
Mi consejo es que no te preguntes por qué o de dónde, sino que disfrutes de tu helado mientras está en el plato. Esta es mi filosofía.
Muchos gritan y discuten hasta que el otro calla. Creen que le han convencido. Y se equivocan siempre.
Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.
El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda.
El zapato que va bien a una persona es estrecho para otra: no hay receta de la vida que vaya bien para todos.
Para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible.