Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo.
La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla.
El hombre padece pocos males, si se exceptúan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.
Cuatro cosas que me hubieran pasado mejor sin ellas: amor, curiosidad, pecas y dudas.
El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.
En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.
Todo número es cero ante el infinito.
Vale más un testigo de vista que diez de oídas.
El norteamericano blanco relega al negro a la condición de limpiabotas y deduce de ello que sólo sirve para limpiar botas.
Aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta,,ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de nuestra vida.
Los que llevan condecoraciones son como las tiendas de poco género que todo lo exhiben en el escaparate.
El que no encuentra un biógrafo ha de forjarse la vida él mismo.
Quién más se mueve, menos obra.
Todo es bueno cuando es excesivo.
Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige.
Solo hay una forma de acertar; hay infinitas de errar.
Mi madre quería darnos a entender que las tragedias de tu vida un día tienen el potencial de ser historias cómicas en el siguiente.
Lo único bueno de equivocarse es la alegría que produce a los demás.
Cuanto más tiempo dura una disputa, más lejos nos hallamos del final.
Los hombres suelen, si reciben un mal, escribirlo sobre el mármol; si un bien, en el polvo.
La fortuna llega en algunos barcos que no son guiados.
El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser otra cosa; y ciertamente tampoco un defensor del escepticismo sistemático.
De los pecados, lo peor es la perseverancia.
Solo cuando madura cae el fruto de la fortuna.
No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero.
Actúa siempre con acierto. Esto tranquilizará a algunas personas y asombrará al resto.
A la gloria de los más famosos siempre se le atribuye algo de la miopía de los admiradores.
Aunque personalmente me satisfaga que se hayan inventado los explosivos, creo que no debemos mejorarlos.
Donde intervienen el favor y las dádivas, se allanan los riscos y desaparecen las dificultades.