Nada viaja más rápido que la luz, con la posible excepción de las malas noticias, que siguen sus propias leyes.
La sabiduría de vivir consiste en eliminar lo que no es indispensable.
El silencio es un gran arte en la conversación.
No hay cosas por las cuales los hombres hagan tan hercúleos esfuerzos como las cosas de las cuales ellos saben que no son merecedores.
Nada resiste tanto como lo provisional.
¿Qué es el lujo? En mi opinión, es todo lo que es superfluo para hacer un hombre feliz.
En algunas ocasiones, no es más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños del mundo real, y un poco de viento puede abrirla.
Si los diplomáticos cantaran, no habría guerras.
Sería absurdo pedirle al cálculo lo que puede dar la abnegación.