Para triunfar es necesario, más que nada, tener sentido común.
Las cosas no valen sino lo que se las hace valer.
Es valiente el que teme lo que debe temerse, y no teme lo que no debe temerse.
Entre hombre y hombre no hay gran diferencia. La superioridad consiste en aprovechar las lecciones de la experiencia.
La fuerza que no va guíada por la prudencia, cae por su propio peso.
Las virtudes que se ostentan son vanas y falsas virtudes.
No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.
El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.
Hay situaciones en la vida en que la verdad y la sencillez forman la mejor pareja.
Todos nacemos originales y morimos copias.
Si crees totalmente en ti mismo, no habrá nada que esté fuera de tus posibilidades.
El genio convierte la excepción en regla.
Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.
Las personas inteligentes tienen un derecho sobre las ignorantes: el derecho a instruirlas.
Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato.
Ser el más rico del cementerio no es lo que más me importa... Acostarme por la noche y pensar que he hecho algo genial. Eso es lo que más me importa.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
La virtud de un hombre no debe medirse por sus esfuerzos, sino por sus obras cotidianas.
No es nada fácil abandonar la virtud; ella atormenta durante mucho tiempo a los que la abandonan.
Es provechoso la cordura ahorrarse disgustos. La prudencia evita muchos.
El primer vaso corresponde a la sed; el segundo, a la alegría; el tercero, al placer; el cuarto, a la insensatez.
Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente.
La más dulce vida consiste en no saber nada.
Instruida, la virtud calcula tan bien como el vicio.
El secreto para vivir en paz con todos consiste en el arte de comprender a cada uno según su individualidad.
¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!
No logran entender los hombres cuán gran renta constituye la economía.
Sólo en un mundo de hombres sinceros es posible la unión.
La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.