Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará al cielo.
Nada impide tanto ser natural como el deseo de parecerlo.
Ni siquiera el genio más grande lograría mucho si tuviera que sacar todo de su interior.
Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.
La belleza sólo le pertenece al que la entiende, no al que la tiene.
Para la mayoría de los hombres, la experiencia es como las luces de popa de un barco, que iluminan sólo el camino que queda a la espalda.
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.
Nada revela tan fiablemente el carácter de una persona como su voz.
El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.
Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe: sabiduría.
La inteligencia ha sido en todos los tiempos la reina del mundo y ha vencido las preocupaciones.
Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite.
La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas.
Si los rebeldes pudieran triunfar, descubrirían que se habían destruido a sí mismos.
La mosca que no quiere ser cazada está más segura cuando se posa en el cazamoscas.
Me gustaría ser valiente. Mi dentista asegura que no lo soy.
Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida.
El genio se revela en la adversidad; en la prosperidad se oculta.
Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna. El filósofo viaja a pie.
La improvisación es la verdadera prueba del ingenio.
El buen arquero no es juzgado por sus flechas, sino por su puntería.
El que va acompañado de una linda mujer sabe que los amigos encontrados en la calle siempre tienen más cosas que decir que cuando vamos solos.
En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad en la tierra.
Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.
La ambición suele hacer traidores.
La bondad es la única inversión que nunca quiebra.
La cosa tiene gracia porque se supone que la diversidad es lo más moderno que hay, pero si uno toma una muestra de ciudadanos, nunca lo diría.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.
La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.
Si tuviésemos suficiente voluntad, casi siempre tendríamos medios suficientes.