La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.
El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el reparto equitativo de la miseria.
Los que aman el dinero no lo regalan.
Cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden. Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control.
Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción.
La religión sirve para ayudarnos y consolarnos ante unos problemas que no tendríamos si no existiese la religión.
Aprende a vivir aislado y a meditar en soledad; pero si te mezclas con la muchedumbre, procura ser, como todos ellos, uno más.
La familia es un nido de perversiones.
Los bosques preceden a las civilizaciones, los desiertos las siguen.
Las leyes no se mejorarían nunca si no existieran numerosas personas cuyos sentimientos morales son mejores que las leyes existentes.
El único propósito del castigo es la prevención del mal; nunca impulsará a nadie al bien.
El patriotismo es el huevo de donde nacen las guerras.
Un buen gobierno es como una buena digestión; mientras funciona, casi no la percibimos.
Interpretar la ley es corromperla, los abogados las matan.
Todos quieren ser amos y ninguno el dueño de sí mismo.
Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.
El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera ya no se encuentra en el mapa.
Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte.
La sociedad no debe exigir nada de aquel que no espera nada de ella.
No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y mazas.
El dinero es la llave que abre todas las puertas.
La religión no volverá a recuperar su antiguo poder hasta que no se le vean cambios en su rostro, como los hubo en la ciencia.
El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.
No tengo ninguna estima por el hombre que a los veinte años no ha sido nacionalista o comunista.
La máquina ha venido a calentar el estómago del hombre pero ha enfriado su corazón.
Es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar.
El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento.
La mujer no es más que el hombre imperfecto.
Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.
En las mujeres, el instinto equivale a la perspicacia de los grandes hombres.