La verdadera civilización es aquella en la que todo el mundo da a todos los demás todos los derechos que reclama para sí mismo.
Aléjate rápidamente de quienes emplean su tiempo en repetir que son patriotas y viven del patriotismo de los demás.
Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les resulta más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
El anciano es un hombre que ya ha comido y observa cómo comen los demás.
El hombre es el único que envejece; todo lo demás rejuvenece en torno suyo cada día.
Louis Charles Alfred de Musset
La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.
Lo que se llama un vestido atrevido no es más que un vestido un poco más convencional que los demás.
Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros, lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal.
Si usted permanece calmo, tranquilo y seguro de sí mismo, mientras los demás corren a su alrededor perdiendo la cabeza, quizá usted no comprende la gravedad de la situación.
En general, no nos basta con tener éxito; los demás deben fracasar.
Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.
Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.
Te conocerás a ti mismo en cuanto empieces a descubrir en ti defectos que los demás no te han descubierto.
La buena educación consiste en esconder lo bueno que pensamos de nosotros y lo malo que pensamos de los demás.
El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.
La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.
No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.
Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular.
Si somos tan propensos a juzgar a los demás, es porque tememos lo que somos nosotros mismos.
En la vida hay que ser un poco tonto porque si no, solo lo son los demás y no te dejan nada.
No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzgareis habéis de ser juzgados, y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros.
Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo.
El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás.
El hombre arruinado lee su condición en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída.
He aquí una regla fundamental en los negocios: házselo a los demás, puesto que ellos te lo harán a ti.
Cuando ves lo que somos y lo que representa la vida, sólo el silencio es grande; todo lo demás es debilidad.
La mejor manera de hacer carrera es transmitir a los demás la impresión de que ayudarlos sería para ellos de gran provecho.
El lógico desequilibrado se afana por aclararlo todo y todo lo vuelve confuso, misterioso. El místico, en cambio, consiente en que algo sea misterioso para que todo lo demás resulte explicable.
Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.
Hay que querer hasta el extremo de alcanzar el fin; todo lo demás son insignificancias.