Nunca seré uno de esos felices idiotas que nacieron en algún lugar. Este estilo de vida es excelente para la imaginación. Desarrolla tu paranoia. Te sientes paranoico cuando no entiendes un país, y ser paranoico es genial para la ficción.
Amélie Nothomb es una escritora belga en lengua francesa.
Debido a la profesión de su padre, diplomático de Bélgica, vivió, además de en Japón, en China, los Estados Unidos, Laos, Birmania y Bangladés. Habla japonés y trabajó como intérprete en Tokio. Desde 1992, ha publicado una novela cada año.
Amélie ha vivido en muchos sitios, encuentra el horror de la guerra y la pobreza, se refugia en el mundo dorado de la infancia, junto a su hermana mayor, de la que permanece muy próxima. A los diecisiete años descubre Europa y más precisamente Bruselas, ciudad en la que se siente extraña y extranjera. Estudia filología románica en la Universidad Libre de Bruselas, pero su apellido evoca en Bélgica a una familia de la alta burguesía católica y a un bisabuelo de extrema derecha, lo que no favorece su integración en una universidad de tendencias liberal-socialistas .