Si no queréis trabajar, necesitáis trabajar para ganar suficiente dinero y no tener que trabajar más.
Muchas veces las leyes son como las telarañas: los insectos pequeños quedan atrapados en ellas; los grandes la rompen.
En política siempre hay que elegir entre dos males.
No hay cínicos, no hay materialistas. Todo hombre es un idealista, sólo que sucede con demasiada frecuencia que tiene un ideal equivocado.
La humanidad progresa. Hoy solamente queman mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mí.
Dos excesos deben evitarse en la educación de la juventud; demasiada severidad, y demasiada dulzura.
Creo que en la política ya sé diferenciar entre los pecados de los hombres y la limpieza de las ideas.
El dinero es una nueva forma de esclavitud, que sólo se distingue de la antigua por el hecho de que es impersonal, de que no existe una relación humana entre amo y esclavo.
Se tardan veinte o más años de paz para hacer a un hombre, y bastan veinte segundos de guerra para destruirlo.
Las naciones más progresistas son siempre las que navegan más y tienen más marinos.
La mujer no existe. Solo hay mujeres cuyos tipos varían al infinito.
Un hombre educado es aquel que tiene los amores y los odios juntos.
La masa busca al líder, no porque lo estime, sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad.
Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.
La civilización no eliminó la barbarie; la perfeccionó y la hizo más cruel y bárbara.
El verdadero arte de la diplomacia consiste en no perder el cargo.
La ley de la sociedad es cada uno para todos y todos para cada uno.
Ningún pueblo confía en su gobierno. A lo sumo, los pueblos están resignados.
La tiranía de una multitud es una tiranía multiplicada.
Lo mejor de los viaje es lo de antes y lo de después.
El progreso no es un accidente, es una necesidad, una parte de la naturaleza.
Las mujeres no son otra cosa que máquinas de producir hijos.
El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal como siempre las ha hecho.
A muchos sólo les motiva el dinero para ser honestos.
Al entrar en sociedad deben cogerse las llaves del corazón y meterlas en el bolsillo; los que las dejan en su sitio son estúpidos.
Los pueblos son una cera blanda; todo depende de la mano que les imprime el sello.
Édouard René Lefebvre de Laboulaye
La Ley ha sido dada para que se implore la gracia; la gracia ha sido dada para que se observe la ley.
Es más acertado contener a los niños por honor y ternura, que por el temor y el castigo.
La cultura es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
El hombre es un animal político.