Una demostración de envidia es un insulto a uno mismo.
Como los sentimientos, la evidencia se demuestra, pero no se proclama.
Nuestro tiempo es tan excitante que sólo nos puede chocar el aburrimiento.
¡Dejadme escapar de la mentirosa y criminal ilusión de la felicidad! Dadme trabajo, cansancio, dolor y entusiasmo.
No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo.
Grabad esto en vuestro corazón: cada día es el mejor del año.
La alegría ha sido llamada el buen tiempo del corazón.
Los amores más duraderos son aquellos en los que uno de los dos amantes es extraordinariamente celoso.
Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.
La felicidad ininterrumpida aburre: debe tener alternativas.
Todo hombre se parece a su dolor.
La felicidad no está en vivir, sino en saber vivir.
La compasión es la virtud de los reyes.
Si alguien quiere robarte la esposa, la mejor forma de vengarte es dejar que se la lleve.
No envidies la riqueza del prójimo.
Estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable no serlo alguna vez.
Bueno es tener la alegría en casa y no necesitar buscarla fuera.
Los celos son una mezcla explosiva de amor, odio, avaricia y orgullo.
Entre los que son igualmente malos no hay paz si no es la impuesta por el miedo a alguien peor.
El sol no se ha puesto aún por última vez.
Nadie puede librar a los hombres del dolor, pero le será perdonado a aquel que haga renacer en ellos el valor para soportarlo.
Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su origen o su religión.
El amor es fuerte como la muerte; los celos son crueles como la tumba.
La mujer celosa cree todo lo que la pasión le sugiere.
Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sabe reconocer los méritos de los demás y puede alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
Poca fe se otorga a los que tienen poca fe.
Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer, pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido.
La tristeza del alma puede matarte mucho más rápido que una bacteria.
Los celosos son los primeros que perdonan, todas las mujeres lo saben.