No olvides que dar un consejo es contraer un compromiso, cuando menos.
Mayor es el peligro cuando mayor es el temor.
La fuerza es el derecho de las bestias.
La metafísica es una sustituta de la costumbre, como fuente y garantía de los más altos valores morales y sociales; una filosofía renovada y restaurada por la filosofía cristiana de la Europa medieval.
Y sonrío y me callo porque, en último extremo, uno tiene conciencia de la inutilidad de todas las palabras.
No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse.
Quien a ser traidor se inclina, tarde volverá en su acuerdo.
Lo que más necesitamos es una persona que nos obligue a hacer lo que sabemos.
Sobre gustos no hay nada escrito.
No creo que haya que lamentarse por el propio destino, pero a veces es muy duro.
El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.
La revolución, por su naturaleza, produce gobierno; la anarquía no produce sino más anarquía.
A falta de pan buenas son tortas.
Tarea delicada la de apaciguar muchedumbres, porque hacer mucho puede ser tan funesto como no hacer nada.
La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.
Inocente es quien no necesita explicarse.
La fortuna es como un vestido: muy holgado nos embaraza, y muy estrecho nos oprime.
La necesidad, al menesteroso, le obliga a ser mentiroso.
Tened el valor de equivocaros.
Establecemos reglas para los demás y excepciones para nosotros.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Aparentar tiene más letras que ser.
Nada perece en el universo; todo lo que sucede en él no es más que meras transformaciones.
Sería necesario imponer esta regla: no repetir jamás una afirmación malévola sin verificar su contenido. Aunque es cierto que así nunca se hablaría de nada.
Los abusos, incluso en el estado más sólido, son minas sordas que tarde o temprano estallan.
El respeto a uno mismo es, después de la religión, el principal freno de los vicios.
El amor a la patria no conoce fronteras ajenas.
La vida eterna sería insoportable. Tiene valor precisamente porque su brevedad la aprieta, la densifica y la hace compacta.
La queja trae descrédito.
La corona de la verdadera nobleza es una corona de espinas.