No podemos ver a la virtud sin amarla, ni amarla sin ser felices.
La belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo.
En muchos casos encontramos motivos nobles y heroicos para actos que hemos cometido sin saberlo o sin querer.
Sin duda, es importante desarrollar la mente de los hijos. Sin embargo, el regalo más valioso que se les puede dar es desarrollar su conciencia.
El que tiene imaginación sin instrucción tiene alas sin pies.
Nada que se consiga sin pena y sin trabajo es verdaderamente valioso.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor.
La libertad es un aire cotidiano, sin perfumes exóticos, que se respira junto con el oxígeno sin pensarlo, pero siendo conscientes de que existe.
Un pueblo sin tradición es un pueblo sin porvenir.
La religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión también estaría coja.
Los que se enamoran de la práctica sin la teoría son como los pilotos sin timón ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.
A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.
Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.
Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.
No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón.
Actuar sin pensar es como disparar sin apuntar.
Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.
Bien puede haber puñalada sin lisonja, pero pocas veces hay lisonja sin puñalada.
Es mejor debatir una cuestión sin resolverla, que resolver una cuestión sin debatirla.
Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables.
Un hombre sin restricciones es como un barril sin aros que rueda y se hace pedazos.
El hecho básico de la existencia humana no es que sea una tragedia, sino que es aburrimiento. No es tanto una guerra como una situación sin fin.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.
En el arte, nada que merezca la pena se puede hacer sin genio; en ciencia, incluso una capacidad muy modesta puede contribuir a un logro supremo.
Sin música la vida sería un error.
Algo he aprendido en mi larga vida: que toda nuestra ciencia, contrastada con la realidad, es primitiva y pueril; y, sin embargo, es lo más valioso que tenemos.
Sin la mujer, la vida es pura prosa.
La música es el placer que el alma experimenta contando sin darse cuenta de que cuenta.