Cuando enviamos a nuestros jóvenes y mujeres a la guerra, nosotros tenemos una obligación solemne de no evadir los números ni esconder la verdad sobre porque ellos van, y preocuparnos por sus familias una vez se han ido, tener expectativa del retorno de los soldados, y nunca jamás entrar en guerra sin tener tropas suficientes para vencer la guerra, asegurar la paz, y ganar el respeto del mundo.
Si los hombres fueran como hormigas, no habría interés por la libertad humana. Si los hombres individuales, como hormigas, fueran uniformes, intercambiables, privados de sin rasgos propios de personalidad, ¿a quién le importaría si son libres o no? De hecho, ¿importaría a alguien si están vivos o muertos?
El individuo nace y muere. Después de la muerte no sabemos qué hay, pero de algo debemos estar seguros: en esta vida no importa tu procedencia ni tu destino, lo que importa es la forma en que viviste tu vida sin violar el principio de no agresión.
El anarquismo es una palabra sin sentido, si no incluye la libertad de la persona para controlar su producto o lo que sea que su producto le ha brindado a través del intercambio en un mercado libre, es decir, la propiedad privada. Quien niega la propiedad privada es necesariamente un arquista.
Los anarquistas son, simplemente, demócratas jeffersonianos hasta las últimas consecuencias y sin miedo de éstas. Ellos creen que 'el mejor gobierno es el que menos gobierna', y el que gobierna menos es el que no gobierna en absoluto.
Dale vueltas al comunismo, en todos sentidos, y llegarás al punto que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificase a la colectividad o a la democracia comunista. Mientras una sociedad no me permita comer, vestir, morar, difundir mis ideas a mi manera y sin control alguno -a condición de que no domine ni explote a nadie- consideraré su fundamento como autoritario.
Y en los bancos donde escribimos a oscuras, sin pensar, todos los versos de "Heroes"... con las faltas de un joven.
La cruz de la Legión de Honor me ha sido conferida. Sin embargo, pocos escapan a esa distinción.
Un hombre no puede estar cómodo sin su propia aprobación.
Un libro realmente bueno me enseña más sin terminar de leerlo. Pronto debo dejarlo, y comenzar a vivir en su pista. Lo que comencé con la lectura, tengo que terminarlo actuando.
Hallado el cadáver congelado de Mario Casas en un rodaje en Siberia. Al parecer iba sin camiseta para dar un "matiz personal" al personaje.
No hay amor sin instinto sexual. El amor usa este instinto como una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.
Lo gratis, lo que se obtiene sin esfuerzo, lo que no se lucha o se trabaja....lo regalado, lo caido del cielo, no se valora en su justa medida.
Tenemos niños, por lo que tenemos que tratar unos con otros porque tenemos que lidiar con los problemas de los niños, ya sabes, y nuestros propios problemas. Sin embargo, hay días en que está bien, y otros en los que simplemente son imposibles.
La habilidad no es nada sin oportunidades.
La muerte es nada, pero vivir derrotado y sin gloria es morir todos los días.
Podemos tener pensamientos, sin duda, pero no previsiones.
Desde muy pequeña decidí aceptar la vida incondicionalmente; nunca esperaba hacer algo especial, pero logré mucho más de lo que había esperado. La mayoría de las veces solo pasaban cosas, sin que las buscara.
Elige el día. Disfrútalo — a capa y espada. El día tal cual llega, sin más. Las personas tal y como son... Creo que el pasado me ha ayudado a valorar el presente — y no quiero arruinarlo preocupándome por el futuro.
Obedece a tus principios sin estar limitado por ellos.
Hoy es un día azul de primavera, creo que moriré de poesía, de esa famosa joven melancólica que no recuerdo ni el nombre que tenía. Sólo sé que pasó por este mundo como una paloma fugitiva: la olvidé sin quererlo, lentamente, como todas las cosas de la vida.
La educación es la capacidad de escuchar casi cualquier cosa sin perder tu carácter o tu confianza en ti mismo.
Ganar cien victorias en cien batallas no es el colmo de la habilidad. Dominar al enemigo sin luchar es la cima de la habilidad.
Practica las artes marciales, calcula la fuerza de tus adversarios, haz que pierdan su ánimo y dirección, de modo que aunque el ejército enemigo esté intacto, sea inservible: esto es ganar sin violencia.
Los que ganan todas las batallas no son realmente profesionales; los que logran que los ejércitos enemigos se rindan sin luchar son los mejores maestros del Arte de la Guerra.
Lograr que el ejército sea capaz de combatir contra el adversario sin ser derrotado es una cuestión de emplear métodos ortodoxos o heterodoxos.
Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y sin darles tiempo para respirar.
He estado en contra de la dura competencia durante toda mi vida. Yo no sabría vivir sin ella.
Puedes diseñar y crear, y construir el lugar más maravilloso del mundo. Sin embargo, se necesita gente para hacer del sueño una realidad.
Cambia tu vida hoy. No apuestes por el futuro, actúa de inmediato, sin demora.