La historia de todos los países demuestra que la clase obrera, solo con su esfuerzo, es capaz de desarrollar únicamente la conciencia sindical.
De hecho, la mayor parte del dinero empresarial y sindical va a los titulares, por lo que limitar el dinero, como se hizo en la ley de financiamiento de campañas en el Congreso, puede ser la única y más noble acción que el Congreso haya tomado nunca.
El problema con la dirección del Partido del Trabajo y de la dirigencia sindical es que están muy dispuestos a aplaudir millones en las calles de Filipinas o en Europa del Este, sin entender la necesidad de producir también a millones de personas en las calles de Gran Bretaña.
El movimiento sindical representa el poder económico organizado de los trabajadores... Es, en realidad, el más potente y el sistema de seguridad social más directo que los trabajadores pueden establecer.
Los empleados públicos aportan un valor real para el beneficio de todos los ciudadanos. Los jefes del sector público y sindical recaudan dinero real de todos los contribuyentes en beneficio de unos pocos.
No vamos a ceder ante la violencia. No podrán privarnos de la libertad sindical. Nunca estaremos de acuerdo en enviar personas a prisión por sus convicciones.