Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.
Útil es todo lo que nos da felicidad.
No confundas la paciencia, coraje de la virtud, con la estúpida indolencia del que se da por vencido.
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
La fusión de dos personas en una da como resultado dos medias personas.
Saber mucho da ocasión de dudar más.
El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.
Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.
La sabiduría inútil sólo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.
Y en mi locura encontré la libertad y la seguridad que da que no le entiendan a uno, pues quienes nos comprenden esclavizan algo de nosotros.
Sólo el dolor es el rey eterno de la tierra, y la suerte da con la siniestra y arrebata con la diestra.
Lo que me da miedo es tu miedo.
La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.
La felicidad que se vive deriva del amor que se da.
Todo lo que la tierra da y todo aquello que se llama felicidad sólo es un juguete de la suerte; lo que nosotros somos, eso sólo nos pertenece.
La idea de ser presidente me da miedo, y no creo que quiera el trabajo.
La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes.
La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.
La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse por él.
Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas.
Retroceder ante el peligro da por resultado cierto aumentarlo.
Más celos da a la maldad la virtud que el vicio.
Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente.
Solo el que sabe es libre, y el más libre es el que más sabe. No proclames la libertad de volar, sino da alas.
El dinero no da la felicidad, ciertamente; pero tampoco es un obstáculo serio.
La parte más importante de la educación del hombre es aquella que él mismo se da.
La civilización no perdura porque a los hombres solo les interesan sus resultados: los anestésicos, los automóviles, la radio. Pero nada de lo que da la civilización es fruto natural de un árbol endémico. Todo es resultado de un esfuerzo. Solo se mantiene una civilización si muchos contribuyen con su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren disfrutar del fruto, la civilización se hunde.
La verdadera civilización es aquella en la que todo el mundo da a todos los demás todos los derechos que reclama para sí mismo.