Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
El mundo está lleno de pequeñas alegrías: el arte consiste en saber distinguirlas.
El hombre dotado de inteligencia puede, con el don de saber que posee, conseguir la capacidad necesaria para toda la técnica y destreza artística.
El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las fronteras del saber, por muy lejos que se eleven, siempre tendrán delante un infinito mundo de misterio.
El temor inicia toda sabiduría, y quien no tiene temor, no puede saber.
Saber mucho no es lo mismo que ser inteligente. La inteligencia no es solo información, sino también juicio, la forma en que se recoge y maneja la información.
El arte de ser sabio consiste en saber a qué se le puede hacer la vista gorda.
Tienes más cualidades de las que tú mismo crees; pero para saber si son de oro, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro.
El sentido del humor consiste en saber reírse de las propias desgracias.
Quien daña el saber, homicida es de sí mismo.
El genio en el arte consiste en saber hasta dónde podemos llegar demasiado lejos.
No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.
Primero, acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de esta idea de que no saber nada es un signo de sabiduría.
El talento no ha de servir para saberlo y decirlo todo, sino para saber lo que se ha de decir de lo que se sabe.
La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez.
Cuando conozco a alguien, no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
Saber y saberlo demostrar es valer dos veces.
¿Qué importa saber qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
El secreto de no hacerse fastidioso consiste en saber cuándo detenerse.
El saber no ocupa lugar.
Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.
Saber mucho da ocasión de dudar más.
Hemos de saber anticiparnos a encontrar lo cómico que haya en nosotros. Así podremos evitar que otros se burlen de nuestra escasa perfección.
Saber para prever, a fin de poder.
Saber es acordarse.
No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.
La más dulce vida consiste en no saber nada.
El saber es la única propiedad que no puede perderse.