No lo hagas si no conviene. No lo digas si no es verdad.
¿La cuestión de la fe? Me la planteo todos los días, sin cesar. He dicho no. He dicho no a Dios, si se me permite expresarme de esta manera brutal; pero la cuestión se replantea a cada instante. Estoy obsesionado, digámoslo claramente, obsesionado, si no por Dios, por el no-Dios. Así es.
En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.
La finalidad de la vida es la apreciación: no tiene sentido no apreciar las cosas, y no tiene sentido poseer más cantidad de ellas, si no se las aprecia.
La ciencia no admite excepciones, de lo contrario no habría determinismo en la ciencia, o más bien, no habría ciencia.
Tienes que saber que tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.
Resuelve no servir más y serás inmediatamente libre. No digo que levantes tu mano contra el tirano para derribarlo, sino simplemente que no le apoyes más; luego verás cómo, igual que un gran coloso cuyo pedestal ha desaparecido, cae por su propio peso y se rompe en pedazos.
Que si soy gay... no, no joder, no, ¿pero qué le pasa a este tío? ¿Me está tomando el pelo o qué? (Tony Montana)
Es curioso lo que un joven recuerda. Porque yo no recuerdo haber nacido, no recuerdo lo que me regalaron para mi primera Navidad y no recuerdo a dónde fui para mi primer picnic. Pero sí recuerdo la primera vez que escuché la voz más dulce del mundo.
No sois vuestra cuenta corriente. No sois el coche que tenéis, ni el contenido de vuestra cartera. No sois vuestros pantalones. Sois la mierda cantante y danzante del mundo. (Tyler Durden)
Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar cosas que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que nos hace estar muy cabreados. (Tyler Durden)
No inventes, no engañes, no robes ni bebas; pero si inventas, inventa un mundo mejor; si engañas, engaña a la muerte; si robas, roba un corazón y si bebes, bebe los mejores momentos de tu vida. (Will Smith)
Perdonaré que no acierten, pero no que no se esfuercen.
La razón no es automática. Los que lo niegan no pueden ser conquistados por ella. No cuentes con ellos. Déjalos solos.
Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales.
Para mí ser político es uno de los oficios más tristes del ser humano. Esto no lo digo contra ningún político en particular. Digo en general, que una persona que trate de hacerse popular a todos parece singularmente no tener vergüenza. El político en sí no me inspira ningún respeto. Como político.
En el estado socialista ideal, el poder no atraerá a maniáticos sedientos de poder. La gente que toma decisiones no mostrará el más leve sesgo debido a sus propios intereses. No habrá forma de que un hombre inteligente manipule las instituciones para servir a sus propios intereses. Y los ríos fluirán montaña arriba.
La constitución no sólo no vincula a nadie ahora, sino que nunca vinculó a nadie. Todos aquellos que dicen actuar por su autoridad, en realidad actúan sin ninguna autoridad legítima; en principios generales de Derecho y de razón, son meros usurpadores, y todos tienen no sólo el derecho, sino la obligación moral, de tratarlos como tales.
La unión, el ser incorpóreo, compuesto de personas reales, no es nada sino una ficción. No tiene ninguna realidad. Es una ficción adoptada simplemente para conseguir librarse de las consecuencias de algunos actos. Un acto de legislación no puede transformar a veinte personas reales en un ser incorpóreo.
Atacar a un hombre, no por sus faltas, sino por sus virtudes. Porque el que consigas triunfar tú mismo, en cualquier aspecto de actividad racional, es una gran virtud, y la gente te atacará por ello. Querrán que te sientas culpable por ello. Esa es la peor maldad, de acuerdo con mi filosofía. Es lo que yo llamo “El odio de lo bueno por ser lo bueno”. Eso es atacar a las personas por sus virtudes. Por sus logros. Por cualquier cosa que tengan que sea un VALOR, realmente. No por sus fallos, y no por su maldad. De hecho, la gente que predica eso son los que están a favor de los malvados.
La abrumadora mayoría de los partidarios del Estado no son estatistas filosóficos, es decir, solo por el hecho de haber pensado en el asunto. La mayoría de la gente no piensa mucho en cuestiones filosóficas. Se limitan a vivir su vida diaria, y eso es todo. Así que gran parte del apoyo tiene su origen en el simple hecho de que el Estado existe y ha existido siempre, en la medida en que uno puede recordar (que generalmente no va más allá del período de su propia vida). Es decir, el mayor logro de los intelectuales estatistas es haber cultivado la pereza intelectual (o la incapacidad) natural de las masas y nunca haber permitido que el tema fuera objeto de un debate serio. El Estado es considerado como parte intocable del tejido social.
Una asociación de protección mutua contra la injusticia es como una asociación de protección mutua contra el incendio o el naufragio. No hay ninguna razón para obligar a nadie, sea quien fuera, a apoyar o unirse voluntariamente a una de estas asociaciones, ni para obligar a nadie a reunirse con cualquier otra asociación cuyas ventajas — suponiendo que las tenga — no le interesan o cuyos fines y métodos no aprueba.
Los errores no se niegan, se asumen; la tristeza no se llora, se supera y el amor no se grita, se demuestra.
La meta hacia la cual el principio del placer nos impulsa -de llegar a ser felices- no es posible: sin embargo, no podríamos -o mejor dicho, no podemos- renunciar a los esfuerzos para llegar más cerca a la realización de la misma por un medio u otro.
La información se busca en Google, se copia y pega... ¿pero qué es eso? Buscas las primeras noticias de cualquier tema y están todas redactadas igual. Cortar y pegar. No falta información, llega por todas partes, lo único que no hay es gente capacitada para distinguir lo que es importante de lo que no lo es.
Desafortunadamente, no es muy bien comprendido que, de la misma manera que el Estado no tiene dinero propio, tampoco posee poder propio. Todo el poder que tiene es el que le ha dado la sociedad, más lo que de vez en cuando confisca bajo uno u otro pretexto. No existe otra fuente de la que el Estado pueda extraer poder. Por lo tanto, cada apropiación de poder estatal, ya sea voluntaria o confiscatoria, deja a la sociedad con menos poder. Nunca hay ni podrá haber ningún fortalecimiento del poder del Estado sin una correspondiente y prácticamente equivalente disminución del poder social.
No se trata de las herramientas en las que tienes fe: las herramientas son solo herramientas. Funcionan o no funcionan. La fe debe estar en la gente. Sí, claro, sigo siendo optimista; a veces me pongo pesimista, pero no por mucho tiempo.
La mayoría de las personas no tienen idea de cómo funciona una transmisión automática, pero saben cómo conducir un coche. No necesitas estudiar física para entender las leyes del movimiento al conducir. No necesitas entender esas cosas para usar un Macintosh.
Todo en él son rabias y más rabias, disgustos y más disgustos, pesares y más pesares; si el que compra algunas partidas ve que bajan, rabia de haber comprado; si suben, rabia de que no compró más; si compra, suben, vende, gana, y vuelan aún a más alto precio del que ha vendido, rabia de que vendió por menor precio; y si no compra ni vende, y van subiendo, rabia de que habiendo tenido impulsos de comprar, no logró concretarlos.