Las mujeres de hoy están lidiando tanto con su independencia como con el hecho de que sus vidas están construidas alrededor de la búsqueda y satisfacción de los modelos románticos con los que crecimos.
Es extraño. Veo todos los privilegios y la grandeza del futuro. Ya se ve grandioso, hermoso. Diles que me fui con amor, con confianza, con toda tranquilidad.
Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombre se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.
Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.
Usar de venganza con el más fuerte es locura, con el igual es peligroso, y con el inferior es vileza.
La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.
Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.
Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.
Algunos oyen con las orejas, otros con el estómago, otros con el bolsillo y algunos no oyen en absoluto.
Existe una tentación extremadamente sutil y peligrosa de confundir la paz con la simple ausencia de guerra, como estar tentados de confundir la salud con la ausencia de enfermedad, o la libertad con el no estar preso. La terminología es a veces engañosa. Por ejemplo, la expresión coexistencia pacífica significa ausencia de guerra y no verdadera paz.
Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.
Estas páginas accesorias con las que suele ser costumbre presentar las nuevas salidas de los libros, se agostan sobre la marcha y con ellas no valen vitaminas, ni testovirones, ni paños calientes.
No tardará en transigir con el fin quien está dispuesto a transigir con los medios.
Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna.
Es hermoso servir a la patria con hechos, y no es absurdo servirla con palabras.
No hemos de gozar con mayor deleite las cosas que nos han costado caras, ni con menos las que no nos han costado nada.
Cuando enciendes un fuego con nieve, puedes apagar el fuego del amor con palabras.
Un hombre no reserva su verdadero y más profundo amor por las mujeres con las que se siente electrificado y encendido, sino por aquella con la que puede sentir ternura.
No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo.
Sé cortés con todos, pero íntima con pocos, y deja que los pocos te traten bien antes de darles tu confianza.
El amor no mira con los ojos, sino con el alma.
Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo; simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.
No veo más que una regla: ser claro. Procuro contar primero con verdad, segundo con claridad lo que pasa en un corazón.
¿Estás hablando conmigo? ¿Estás hablando conmigo? ¿Estás hablando conmigo? Entonces, ¿con quién demonios estás hablando? ¿Me estás hablando a mí? Soy el único aquí. ¿Con quién coño crees que estás hablando?
No juegues con mi corazón y juega más con mi polla.
Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
Mucha gente sostiene que el matrimonio acaba con el romance. Estoy de acuerdo: cada vez que tengo un romance, mi mujer trata de acabar con él.
¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo, De Bleeckere, Busacca o Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Hablamos de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero ¿por qué no pudo llegar a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo el verdadero milagro de aguantar con diez tanto tiempo? ¿Por qué tiene este poder con los árbitros? ¿Por qué? ¿Por qué?
Lo bueno de las revistas musicales es que convives con treinta o cuarenta coristas que exhiben partes de su anatomía que en otros ámbitos reservan para el hombre con el que se casan.
Los cigarros me dan un aspecto varonil. Con uno en la boca no hay posibilidad de ser confundido con una chica.