De broma en broma, la verdad se asoma.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?
Hombre refranero, medido y certero.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La avaricia rompe el saco.
La belleza y ta tontería, van siempre en compañía.
Tus hijos harán contigo lo que tú hicieres conmigo.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Por el hilo se saca el ovillo.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocinar.
Quien administra una hacienda ajena, no se acuesta sin cenar.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
No hay mal que por bien no venga.
Si te casas con un hombre rico, da igual si es feo o bonito.
Cada quien, con su cada cual.
Resbalón y tropezón, avisos de caída son.
Gallo fino no extraña gallinero.
Vale más pan con amor, que gallina con dolor.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
El cantar, alegra el trabajar.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.