Una vez rompí un papel y cien veces me arrepentí.
Se dice el milagro, pero no el Santo.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Madruga y verás, trabaja y tendrás.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos no vemos.
Si hay trato, pueden ser amigos perro y gato.
A grandes males, grandes remedios.
Favorecer, es por norma perder.
Bien predica el ayunar quien acaba de almorzar.
Piensa el ladrón que todos son de su misma condición.
Garbanzos y judías hacen buena compañía.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Injuriada con paciencia, a veces en ira quiebra.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Por las cuentas del rosario, suele subirse al pecho el diablo.
Si te he visto no me acuerdo.
A caballo regalado no le mires el diente.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Come poco y cena más, duerme en alto y vivirás.