Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Zorra vieja, en el lazo se mea.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Caer para levantarse, no es caer.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
A mal tiempo, buena cara.
Mano que te da de comer no has de morder.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Zozobra la verdad, pero nunca la verás ahogada.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Piensa mal y acertarás.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Un freno dorado no mejora el caballo.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Cara bonita y mala intención.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Por mirar la luna, me caí en la laguna.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.