Un padre puede mantener a diez hijos, pero diez hijos no pueden mantener a un padre.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
El corazón no habla, pero adivina aunque calla.
El mal ajeno no cura el mío.
Saber es poder.
Caballo regalado, no le mires el diente aunque sea malo.
Oídos que bien oyen, consejos que encierran.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Buen amigo y compañero es aquel que no nos pide dinero.
Bailar sin pecar será imposible.
A otro perro con ese hueso.
A un bicho que no reconozcas, no le pises la cola.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que le llamen.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Mal camino, no va a buen lugar.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Riña de amantes, agua refrescante.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Ya pasado lo de atrás, lo demás no importa.
Vive como un anciano si quieres llegar a serlo.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.