Favores recordados, ¡ya están saldados!
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
El árbol que nace torcido, nunca endereza su rama.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Un día menos, una arruga más.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
No es tan fiero el león como lo pintan.
De dinero y de bondad, quita siempre la mitad.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Ir a cazar con hurón muerto, es mal acierto.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Hasta los gatos quieren zapatos.
La hacienda bien ganada, con afán se guarda.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Ver para creer y para no errar, tocar.
Repetido y a la larga, lo más dulce amarga.
Juez que dudando condena, merece pena.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Reniego del amigo, que se come sólo lo suyo y lo mío conmigo.