No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
Yo creo que la gente, cuando es inteligente y completamente normal, no debe pretender ser rara y extraña, porque llega al absurdo inventado.
Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.
Nunca llega a ser coronado por la inmortalidad quien teme ir adonde le conducen voces desconocidas.
Mil rutas se apartan del fin elegido, pero hay una que llega a él.
El que no sabe disfrutar de la felicidad cuando llega, no debe quejarse si pasa de largo.
Sucede a veces que se discute porque no se llega a comprender lo que pretende demostrar nuestro interlocutor.
Cuando el agua te llega al cuello, no te preocupes si no es potable.
No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.
Quien no oye consejo, no llega a viejo.
Acepta los riesgos, toda la vida no es sino una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve a serlo.
Si la fama sólo llega después de la muerte, no tengo prisa en conseguirla.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.
La desgracia descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir.
Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino en batallones.
No se llega a campeón sin sudar.
La fortuna llega en algunos barcos que no son guiados.
Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y la degradación, donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a pisar firme.
Sentía la soledad de la muerte que llega al final de cada día de la vida que uno ha desperdiciado.