Pero en el momento en que tenía 40 años, todo llegaba a su fin. Todo empezó después de la guerra. En el lado positivo, hay más productos y tecnología. Pero para mí la vida nocturna llegaba a su fin, el glamour, la diversión.
Cuando mi madre llegaba a casa del trabajo, ella me llevaba al cine. Era su forma de salir y me llevaba con ella. Cuando vuelvo a casa, actúo en todos los papeles. Tuvo una gran influencia en mí para ser actor.
Siempre me ha gustado cómo la música me hacía sentir. Hice deporte en la escuela y todo, pero cuando llegaba a casa, solo escuchaba música. Todo el mundo en mi barrio amaba la música. Podía saltar la cerca de atrás y estar en el parque donde había ghetto blasters por todas partes.
Cuando yo practicaba psicología, solía decirme a mí mismo que si alguna vez llegaba a hacer esto por dinero o por interés, dejaría de fumar.
Joy siempre llegaba después del dolor.
Mi papá es mi mayor fuente de inspiración. Es abogado, y cuando llegaba a casa, siempre se sentó y escuchó la música.
No estaba al tanto de toda la inteligencia que llegaba desde Guatemala, pero sí veía el tráfico que provenía de la ciudad de Guatemala, ya que era muy importante para mí, y por supuesto intercambiaba lo que tenía con el jefe de la estación en esa ciudad.
Por ejemplo, yo era becaria en la Casa Blanca el verano antes de graduarme de la escuela de leyes. Todo el mundo lo sabía. Yo llegaba a casa, iba a la iglesia y todos decían: '¡Oh, Dios mío! Demetri, que trabaja en la Casa Blanca.'
Así que cuando tenía 13 años, me fui de casa, básicamente, y nunca regresé a vivir allí. Solo llegaba a casa durante una semana en Navidad y dos semanas en el verano.
Mis padres eran vegetarianos. Yo llegaba a la escuela, siendo ese chico negro gigante, con ropa sencilla y un sándwich de queso de soja y apio.
En el pasado, la poesía llegaba en forma de conjuros y cánticos utilizados para efectuar cambios.
En el pasado, si un dueño de una casa con hipoteca tenía dificultades para hacer el pago, a menudo se reunía con un prestamista y llegaba a un acuerdo, ya que las ejecuciones hipotecarias son muy caras para el prestamista y, obviamente, no son buenas para el dueño de la casa ni para la comunidad.
Me inspiró a mucha gente cuando era joven. Cada banda que llegaba a la ciudad, al teatro o a la sala de baile. Estaba en cada baile, en cada club nocturno, escuché cada banda que pasaba, ya que en esos días no teníamos MTV ni televisión.
La banda siempre fue famosa por sus descansos; íbamos a tocar y a ganar algo de dinero, y luego no nos veíamos hasta que llegaba el momento de llenar los bolsillos de nuevo.