La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues su fin es la obediencia, la pasividad y la sumisión.
La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.
He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: un niño.
Cada uno de nosotros tiene un día, más o menos triste, más o menos lejano, en que, por fin, debe aceptar que es un hombre.
A fin de cuentas, todo es un chiste.
La lucha siempre merece la pena si el fin vale la pena y los medios son honestos.
Mil rutas se apartan del fin elegido, pero hay una que llega a él.
El hombre más lento, que no pierde de vista el fin, va siempre más veloz que el que va sin perseguir un objetivo fijo.
Hay que querer hasta el extremo de alcanzar el fin; todo lo demás son insignificancias.
El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.
Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.
El hombre ha nacido para luchar, y es como se le define mejor diciendo que es un guerrero nato y que su vida desde el principio hasta el fin no es sino una batalla.
Prefiero que me incineren a que me entierren, y ambas cosas prefiero a un fin de semana con mi mujer.
Si nos volvemos hacia una realidad más grande, es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino. La hegemonía del macho ha llegado a su fin. Ha perdido contacto con la tierra.
Los hechos son el principio, el medio, el fin; hace un daño irreparable descansar sobre grandes discursos.
El fin justifica los medios.
Trabaja toda la vida para comprar una casa, y cuando, por fin, la casa ya es tuya... no hay quien viva en ella.
No se puede juzgar la vida de un hombre hasta que la muerte le ha puesto fin.
Las dificultades aumentan conforme se aproxima uno al fin.
No tardará en transigir con el fin quien está dispuesto a transigir con los medios.
En el círculo se confunden el principio y el fin.