No estoy apegado a las cosas en absoluto. Soy muy afortunado de tener un buen número de cosas bellas, pero si miro hacia atrás en mi vida, a menudo era más feliz cuando tenía muy poco.
Limpieza y productos no te hacen lucir más bella. Sin duda ayudan, pero si llega la alegría, ya está listo. Mi maquilladora, Melanie Iglesias, no podía entender por qué mi piel se ve tan bien. Creo que es porque soy feliz.
He corrido el maratón de Boston 6 veces. Creo que los mejores aspectos de la maratón son los hermosos cambios en el paisaje a lo largo de la ruta y el calor del apoyo del público. Me siento feliz cada vez que participo en este maratón.
Cuando empecé en la industria tenía 14 años y era delgado, pero en los últimos años he crecido. En su mayor parte, me siento muy bien con mi aspecto. Sé que soy diferente de la típica idea de belleza en Hollywood. Pero, francamente, no creo que eso sea alcanzable, y estoy feliz de representar algo diferente.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorala.
El querer lo es todo en la vida. Si quieres ser feliz, lo serás. Es la voluntad la que transporta las montañas.
Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz.
No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.
Feliz el que reconoce a tiempo que sus deseos no van de acuerdo con sus facultades.
La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.
El hombre feliz es aquel que, siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.
Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sabe reconocer los méritos de los demás y puede alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.
Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo.
Pregúntate si eres feliz y dejarás de serlo.
No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
Cuando se es feliz, queda mucho por hacer: consolar a los demás.
El hombre feliz es aquel que vive objetivamente, que es libre en sus afectos y tiene intereses amplios, y que asegura su felicidad a través de estos intereses y afectos, los cuales, a su vez, lo convierten en objeto de interés y afecto de muchos otros.
Gran ciencia es ser feliz, engendrar la alegría, porque sin ella, toda existencia es baldía.
Qué feliz era yo cuando era una infeliz.
Podría hacerse a mucha gente feliz con toda la felicidad que se pierde en este mundo.
Si eres feliz, escóndete. No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la tuya por un mundo de desgraciados.
Una de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad.
No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.
Hay una especie de vergüenza en ser feliz a la vista de ciertas miserias.
Existe un solo camino para ser feliz: no tener corazón.
La sociedad está obligada a hacer feliz a toda la vida.