Nunca he conocido a un ateo feliz. Creo en la separación de la iglesia y el estado, pero creo que hemos llegado tan lejos en el otro sentido de la separación entre Iglesia y Estado.
Yo me emborracho cuando estoy feliz. Cuando todo va muy bien, cada día es como si estuviera en una fiesta de cumpleaños.
Mi recuerdo más feliz de la infancia fue mi primer año en la escuela de reforma. Este maestro se interesó por mí. De hecho, él me dio el primer regalo de cumpleaños que he recibido: una caja de Cracker Jacks y una lata de betún ABC.
Todas mis estrellas favoritas, mi familia y mis amigos están aquí. Tengo el cumpleaños más feliz que un joven de 18 años de edad, podría tener.
Incluso cuando era niño, tenía una buena relación con los niños. Hasta hoy, si voy a una fiesta de cumpleaños de uno de mis hijos, te juro que soy mucho más feliz saliendo con mis hijos y sus amigos a hablar con los adultos.
Sí, tengo miedo a la cárcel. Es lo último que quiero si después de construir un negocio durante más de 38 años, se acerca mi cumpleaños 66, y no debo ni un centavo, y trato de protegerme a mí mismo y a mi familia, y terminar en la cárcel. Si esa es la sociedad en la que vivimos, estoy feliz de aceptarlo.
Gracias a ti logré conocer la amistad, que hace mucho me parecía lejana. Hoy me siento feliz porque está aquí, muy cerca, en mi corazón, igual que tú.
La amistad es una realidad que todo ser humano necesita como el aire para vivir feliz y vivir en plenitud.
La amistad es aquello que cada día te hace levantarte y querer luchar por alguien, que cada día te hace decir: ¡Soy feliz contigo!
La gran amistad te hace ser más feliz y alejar las tristezas.
Si tu vida es luchar, lucha; si es ilusión, sueña; si es amar, ama. Pero si tu felicidad depende de mi amistad, considérame la persona más feliz del mundo.
Si una amiga te deja para estar con otra persona, no se lo reproches, lo mejor es alejarse y dejarla ser feliz.
El verdadero amigo es quien te saca de la mierda cuando estás más hundido, y quien vendería su alma para verte feliz, y quien cuando algo malo sucede no te abandona... Ese es el verdadero amigo, porque en los buenos momentos siempre quedarán amigos.
Porque una mirada tuya basta para hacerme feliz... porque me alegras cada uno de mis días... porque cada palabra que me dices vale un mundo... porque me hiciste sonreír cuando nadie lo supo hacer... por eso y por un millón de cosas más... me encantas y nunca te olvidaré...
El amigo es otro yo. Sin amistad, el hombre no puede ser feliz.
Si quieres ser feliz, ama, perdona y olvida... hoy te lo dice una amiga, mañana te lo dirá la vida.
La vida familiar más feliz la arrastra un viudo sin hijos.
Un matrimonio feliz, es una larga conversación que siempre parece demasiado corta.
Indudablemente, la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, deben suceder cosas muy desagradables.
Cásate; si por casualidad encuentras a una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo cual siempre es útil para un hombre.
El secreto de un matrimonio feliz es perdonarse mutuamente por haberse casado.
La mejor base para un matrimonio feliz es la mutua incomprensión.
El único matrimonio que hace feliz al hombre es el de sus hijos.
Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.
¿Eres feliz o estás casado?
Daría mi vida para secar tus lágrimas, vendería mi alma para verte sonreír, porque mi único dolor es tu pena y mi única ambición es verte feliz.
Te amo para amarte y no para ser amado, porque nada me complace tanto como verte feliz.
Si un amor se va sin despedirse, déjalo ir, ya que cuando se va uno llega otro mejor que te hará más feliz de lo que fuiste con esa otra persona.
Cuando el amor es feliz lleva al alma a la dulzura y a la bondad.
La mayor satisfacción, más que amar a una persona y que te corresponda, es ver a la persona que amas amando a otra si sabes que por lo menos es feliz...