La belleza del cuerpo muchas veces es indicio de la hermosura del alma.
La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.
En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia.
La felicidad del cuerpo se funda en la salud; la del entendimiento, en el saber.
Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quietas.
Los malvados son como las moscas que recorren el cuerpo de los hombres y sólo se detienen en sus heridas.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; creo que se puede hacer lo mismo para curar el alma.
Un cuerpo sano es cosa buena; pero un alma sana vale más que todo lo que el hombre pueda desear; un alma sana es lo más hermoso que el cielo pueda concedernos para hacer feliz esta pobre tierra nuestra.
Una mujer disfruta con la certeza de acariciar un cuerpo cuyos secretos conoce y cuyas preferencias son sugeridas por el suyo propio.
La soledad es al espíritu lo que la dieta al cuerpo.
Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.
Conocí un segundo nacimiento, cuando mi alma y mi cuerpo se amaron y se casaron.
La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo.
Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.
El placer no es sino la felicidad de una parte del cuerpo.
El placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y la inquietud en el alma.
El cuerpo, si se le trata bien, puede durar toda la vida.
No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.
Los lugares más soeces y menos bellos de nuestro cuerpo son los que dan placer.
El secreto para tener buena salud es que el cuerpo se agite y que la mente repose.
Adoro el cuerpo. Porque la carne es honesta y los órganos no mienten.